¡Ay los dos delfines!

Qué bichos tan maravillosos, cuando aparecieron no saqué fotos, le di al "Rec" directo y a disfrutar la escena con cámara en mano, apuntando "mas o menos" con el zoom al mínimo (casi digo "a ojo" pero ni eso). Las pocas veces que anduve por sus aguas siempre tuvimos el privilegio de ser sus elegidos para todas sus gracias y bueno... alegría y piel de gallina.
Laura dekker lloró cuando le aparecieron en el medio de la nada y es tan entendible esa emoción con estos bichos, vaya que si.
Acabo de hacer esta captura del último video y acá es bien notoria la falta de filtro anti-reflejo. Las condiciones no estaban para sacar la belleza de foto de los botes pero hubiera mejorado mucho la imagen de todos modos.