Siento muchísimo el triste final de esta historia y vaya todo mi reconocimiento a esos fallecidos en el cumplimiento de su deber, su oficio, su pasión, ...., gracias al mundo por tener gente así, estas son las cosas que hacen que me reconcilie con el ser humano.
Y al hilo de la conversación paralela recuerdo una canción con la que en su día me sentí muy identificado. Ahora por desgracia y con la edad, uno ya no cree en casi nada.
Cuando la fiesta nacional
Yo me quedo en la cama igual,
Que la música militar
Nunca me supo levantar.
En el mundo pues no hay mayor pecado
Que el de no seguir al abanderado
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe ....
Salu2
