Eppur si muove (y sin embargo se mueve). Frase atribuida a Galileo Galilei tras ser obligado a abjurar de la teoría heliocentrista del universo.
Buenas, queridos cofrades. Siéntense a mi vera y pidan lo que sus mercedes gusten. Necesito de sus sabios consejos para mejorar mi pobre técnica de navegación a vela.
El caso es que ayer salí a dar un paseo por la Bahía de Cádiz. Teníamos un levante guasón que lo mismo te acunaba a 5 nudos que te pegaba un soplido a 17 nudos sin venir a cuento. Como a la hora de izar la mayor estaba soplando una de esas rachas, decidí poner proa a El Puerto de Santa María con un rizo en la mayor y medio foque. Ya cerca del espigón de levante de la entrada al río Guadalete, y siendo la hora del Angelus, pensé que me merecía una cerveza fresquita para volver a Cádiz, así que viré a estribor dejando el foque cazado en babor para ponerme a la capa y poder entrar en la cabina tranquilo. Caña a sota y... ¡parece mentira cómo mejora todo en un momento!
Cuando salgo de la cabina compruebo que el barco además de ir abatiendo, no demasiado, avanza a casi 3 nudos. Probé cazando más foque y mayor, y aproarme más, y conseguí bajar a algo más de 2 nudos. Mirando el compás y el gps comprobé que avanzaba, no eran 2 nudos de abatimiento.
Y aquí el motivo de mi consulta. ¿Qué puedo hacer para “parar” más el barco, manteniendo la comodidad de la situación?
Os doy las gracias por adelantado. ¡¡¡Buena mar y birra fresca!!!


