Acepto esa invitación por Neptuno !!, y vive Dios, que tus palabras me han emocionado.
Yo ya pasé por ese calvario que comentas, y volví a navegar más tarde, en barco grande y ahora en uno mucho más pequeño.
Por tus palabras, intuyo que llevas el salitre en tus venas, no te preocupes porque volverás a la mar tarde o temprano. Un abrazo y que corra la cerveza
