
Tras las respuestas leídas me siento como un completo desapegado, cierro y nos vamos a tierra, sin más secretos que tener una buena ancla en el fondo y haberla tirado bien. Si hay problemas de garreos enseguida se ven.
Con lo del orinque, después de que el cabo se me enganchase un par de veces en la hélice decidimos pasar de él, además por las noches me rayaba que alguien pasase por encima y se le enganchase su hélice.
Como por aquí no hay tanta población de barcos no tenemos que estar tan pendiente de los garreos de otros, si te lo paras a pensar también tendrías que preocuparte de si algún atontado/a te embiste mientras no estás, por que tiene que hacer el gilipollas entre barcos fondeados (ya llevo un par de sustos).
No se puede controlar todo, así que asegurate de que tu parte está bien hecha y a cruzar los dedos.