Si entras a tu amarre de proa y la boya queda a media eslora o algo más a popa, es difícil que la enganches con nada y tampoco estorba a los que pasan por la dársena. Así lo tiene mi vecino y nunca me ha molestado, pero dependerá de lo lejos y profundo que quede el muerto, la catenaria que forme el cabo hasta él y la amplitud de las mareas en tu zona, por lo menos. Bien estudiado todo ésto puede resultar un arreglo muy cómodo para atracar en solitario.
