En cuanto titubea la electrónica empezamos a ponernos nerviosos, será que confiamos más en estos chismes que en nuestra capacidad para gobernar nuestro barco. No eestaría de más que de vez en cuando saliéramos a navegar sin el apoyo de estos sistemas para aumentar nuestra confianza en nosotros mismos y en nuestro saber hacer, que seguro es mejor de lo que suponemos, sólo hay que ponerse a prueba.
Que corra el ron por la barra
