El rendimiento de una vela no lo decide el color sino su forma, y una vela muy usada es muy posible que esté deformada, con efectos evidentes en su rendimiento.
Si navegas mucho más en verano que en invierno, una posible soluciòn es dejar montada la vieja en invierno para poder alargar al máximo la vida de la nueva en condiciones óptimas durante varios veranos.
Digo lo que precede porque no es que a una vela nueva le siente dmasiado bien pasarse marios meses enrrollada a la intemperie durante el largo invierno, por muy protegida que la tengas, ya que la funda acumula polvo y cuando llueve mucho el agua teñida de barro acaba manchando el tejido.
Si por contra usas el barco todo el año, no tengas dudas y utiliza la nueva y el barco te parecerá otro.
Saludos
