Esta crispación es bastante desagradable. Una pena, ya que el concepto es muy interesante.
Aunque también conocido de antiguo.
Lo que actúa como palanca de las olas para zozobrar un barco no es la altura metacéntrica (GM) sino la altura del metacentro sobre la quilla (KM) que depende fundamentalmente de la manga.
En efecto, cuando una ola alcanza la banda de un barco de manga exagerada, como es el caso de estos ultraligeros, se produce un desplazamiento brutal del centro de carena y, por ende, un par escorante gigantesco que puede voltear el barco como una tortilla. Es probable incluso que la rotura del palo se produzca en el segundo cero y no bajo el agua.
Es peligroso ponerse a capear un temporal con un barco así (mucha manga, poco desplazamiento). Lo más seguro es correr, si se puede. Si no se puede, en efecto, tal como afirma U25', hay que hacer lo posible por orientarlo a la mar.
Por el contrario, con un barco que tenga un GM idéntico pero mucha menos manga, el par escorante causado por las olas es menor. Si las características del barco no permiten correr a velocidad suficiente, lo mejor es ponerse a capear tranquilamente.
¿Era esto lo que se discutía?
Caribdis tiene tal cantidad de millas navegadas y en tantos barcos distintos, que muy probablemente tiene este y otros conceptos adquiridos por ósmosis. Lo malo es cuando se le intenta decir (o él entiende que se le dice) que el GM es contraproducente. Así, sin más.
Hala, a beber!
