Cofrade maka, que conste que no deseo crear polémica con la cuestión semántica (lo que no quita que siga siendo partidario de llamar a las cosas por su nombre). Mi segundo post lo publiqué
por alusión a la
recriminación que me hizo el cofrade Cantante por coincidir con el cofrade Tropelio en que eso no era, propiamente dicho, un huracán. Que conste que si yo algún día me encuentro con algo semejante navegando no lo voy a llamar huracán ni ciclón, ni tifón... lo voy a llamar directamente Armaggedon, o fin del mundo, o algo por el estilo.
No hace demasiados años hubo un episodio de viento (Mistral o Tramuntana, no estoy seguro) aquí en Cataluña y en una urbanización del municipio de Mediona, donde poseo un terreno sin edificar, llegaron a medir una racha de 214 Km/h. Creo que a partir de 175 Km/h ya lo denominan viento huracanado. Pero no era un huracán. Era viento. Tanto viento que derribó la tercera parte de los pinos y casi la mitad de los postes de hormigón que soportaban el tendido eléctrico (debido a los pinos que caían sobre los cables). En cualquier caso, debió dar miedo. Mucho miedo.
Reitero mi agradecimiento por la información que nos aportas.
