Que en igaldad de condiciones de mar y viento de más placer al navegante un barco con tendencia a ir rápido que otro que se arrastre sobre el agua, no creo que sea una sensaciòn en modo alguno reñida con la aficiòn y con la práctica de la navegación a vela.
Que muchos de nosotros que navegamos en "utilitarios"de serie podamos encontrar deseable la experiencia de subirse a un catamarán transoceánico,ni que sea un par de horas, para deleitarse con volar sobre el agua a treinta nudos, para conocer tal experiencia, tampoco está reñido con el disfrute que pueda darnos cualquiera de nuestras navegaciones habituales de crucero, o con el dolce farniente de un día cualquiera saltando de cala en cala sin prisas.
No veo incompatibilidad entre una cosa y otra, y tengo la seguridad que quien se cuestiona el tiempo que tardará para desplazarse de un lugar a otro acostumbra a no comprarse un velero, pero quién sí lo compra acostumbra a hallarse solícito a probar cualquier experiencia que constituya una variante sobre lo habitual, ya sea en cuestiones de velocidad, de tamaño, de novedad,etc.
Jamás me compraría una motora, pero si me invitaran a subirme al Hydroptere o a un catamarán de la Copa América para gozar de la experiencia no dudaría un solo segundo en apuntarme.

Saludos
