Pues aquí tengo la primera defensa con su funda jamonera tal como me comento que pensaba hacerlo el cofrade Ironía.
Con una aguja de punto o en mi caso un instrumento romo, para no dañar el tejido se pasa un pequeño cabito anudándolo al final.
Una advertencia, ni se os ocurra pedirlas pre-cortadas porque al meterlas, según el diámetro de la defensa, encogen mucho.
Hay que hacer el remate de un lado con la defensa metida en la funda y luego cortarla y rematar el lado opuesto.
