Un amigo se vino del Caribe hasta España, con dos velas gemelas en proa. Con sus escota dobles cada una. Sin tangones y un sólo enrrollador. Con vientos de popa, bastante bien, en general. Cuando tenía que ceñir, ambas velas a la banda correspondiente. Y si tenía que enrrollar para reducir trapo, las enrrollaba juntas.
