Jo, como está la piratería moderna.
Cuando yo visitaba la Isla Tortuga no habían normas. Pagabas las rondas sólo si habías hundido el galeón español, te había adueñado el tesoro, habías pasado por la quilla a su capitán y secuestrado a la doncella. Pero resulta que fue al reves. Me tropecé con Drake y me dejó más tieso que a una mojama.
Pero, bueno, pagaré las rondas si cantáis todos, y que yo os oíga, la canción del pirata: "un muerto sobre el cofre del oro" mientras os tomáis una pinta de ron.
¿Se me disculpa ahora?
