No tenéis perdón.
Aquí, poniendo los dientes largos a todo el mundo.


Siento no haber podido ir, con lo que os habéis evitado pasar una tremenda envidia: mi sextante, aunque tiene unos añitos, seguro que hubiera sido el más bonito de todos. ¡Hala!
(A ver si en la próxima edición hay conjunción astral -nunca mejor dicho- y puedo apuntarme.)