Creo que no debemos ser damagógicos. Nadie por ser pobre o rico es mejor ni peor. Otra cosa es su honradez humana y profesional y de eso sabemos que hay bueno y malo a todos los niveles. Quien tenga suerte y se pueda permitir disfrutar de cosas caras mejor para él. La envidia siempre ha sido uno de los pecados nacionales, pero ya tenemos que ir cambiando.

