Pues el Modern Express parece que se resiste a irse al fondo y aguanta a flote con una pronunciada escora, derivando a 1,3 nudos hacia el Este.
El Modern Express visto desde un avión de reconocimiento francés:
En este gráfico de la Marine Nationale podéis ver la deriva del mercante:
En la zona se encuentran los remolcadores Ría de Vigo, Centaurus y Abeille Bourbon, así como la fragata francesa Primauguet. A bordo del Abeille Bourbon va un equipo de la empresa de salvamento SMIT SALVAGE, contratada por el armador para intentar recuperar el barco. Los de SMIT son los que han fletado al Ría de Vigo y al Centaurus. Están esperando a ver cómo evoluciona la situación para intentar acceder al barco y ver si es posible adrizarlo, me imagino que utilizando los tanques de lastre.
El Centaurus y, al fondo, el Ría de Vigo:
El Ría de Vigo en primer plano:
En primer plano, el remolcador francés Abeille Bourbon:
Hace unos diez años tuvo lugar un suceso similar, con un car-carrier un poco mayor, el Cougar Ace. Fue un caso muy mediático sobre todo en los USA, porque un equipo de salvamento norteamericano compuesto por cinco personas (uno de los cuales falleció durante la operación) consiguió adrizar el barco, que tenía una escora de 45º, utilizando únicamente los tanques de lastre.
En aquel caso, el Cougar Ace se dirigía desde Japón hacia Vancouver con una carga de 4800 coches nuevos de la marca Mazda, carga valorada en 110 millones de $. Cuando estaban a la altura de las Islas Aleutianas, a los de máquinas se les fue la mano trasegando con los tanques de lastre y casi se ponen el barco de sombrero, acabando con una escora de 45º. La armadora contrató a la empresa de salvamento norteamericana Titan Salvage, quienes con un reducido equipo consiguióeron adrizar el barco utilizando los tanques de lastre, aunque en la operación falleció uno de los miembros del equipo.
Aquí tenéis al Cougar Ace antes de empezar los trabajos de adrizado:
Una vez adrizado, se pudo comprobar que prácticamente la totalidad de los vehículos estaban intactos y no habían sufrido daños. Pero Mazda desconocía los daños que podían tener unos coches que habían estado inclinados a 45º durante un mes, así que decidieron desguazarlos.
Veremos si nuestro protagonista tiene la misma suerte.
una de grog