Para bien o para mal la "segunda infancia" llega a muchas personas con más intensidad de lo que es sano para ellos.
Y es muy problemático limitar o no la libertad de acción en base a criterios cambiantes y poco objetivos y fiables.
Es una de las diferencias entre un "Gran Hermano" y una ayuda personalizada y realista.



(Se me ha ido de la mano)


