Re: Port D'Aro y moción de censura
A día de hoy no consta que el Ayuntamiento haya visto el proyecto, ni tampoco se ha tramitado el estudio de impacto ambiental, que deberán informar Puertos, Costas, Pesca, Ministerio de Fomento, Cultura....Tampoco se ha tramitado el Plan Especial de Mejotra Urbana de competencia municipal para aprobarlo y que debe autorizar cambios en la urbanización del puerto, ni se ha tramitado el trámite de información pública.. pero la nueva concesionaria ya anuncia que a 1 de Abril quien no se avenga a reservar amarre al precio libre por ella fijado, o a pagar el alquiler que ella señale, puede ir buscando plaza en otro puerto o se vaya a navegar al río...
La ley de puertos y su reglamento otorgan un derecho de preferente adquisición a favor de los socios amarristas que han mantenido el puerto durante el anterior período por precios previamente sugeridos en las plicas y aprobados por Puertos, obviamente ajustados a la inversión efectiva comprometida.
En éste caso no hay rastro ni de la relación de preferentistas, tampoco de la propuesta de precios,ni de su aprobación por Puertos, sinó que es el socio privado de la UTE adjudicataria quien fija el precio de los amarres a su exclusivo criterio y excluyendo al Club y a su masa social,a la que iban destinados los amarres, de cualquier derecho sobre los mismos.
En resumen, una empresa que hizo lícitamente su Agosto en su día construyendo y vendiendo los amarres para seguidamente desentenderse del puerto y pasar su gestión al Club, aparece de nuevo en régimen de UTE con el Club pero haciéndo renunciar a éste al menor derecho sobre tales amarres.
El Club le facilita la seguridad de que trescientos socios quieren renovar, y con el dinero de éstos socios a los que se exige un precio que supera los 1500 eur./m2 de media, antes de IVA, la promotora paga ampliamente las mejoras y se queda con otros trescientos amarres ya pagados para venderlos a beneficio neto con coste cero.El Club se limita a seguir llevando la gestión que ha venido llevando en exclusiva las últimas tres décadas, pero ahora en minoría y siguiendo las instrucciones que le fije la promotora,y entre tales instrucciones, por supuesto, lo que haya de fijar en concepto de hastos de manuntención, al objeto de que una actividad hasta ahora prestada sin ánimo de lucro,pueda a partir de ahora dejar beneficios a costa de que el amarrista pague más de lo que ya pagaba.
O sea una fórmula clara para enriquecerse a cargo de la masa social de un Club que no la necesitaba para nada para optar a la adjudicación, como antes hicieron prácticamente los restantes Clubs Naúticos del mismo litoral.
Los dirctivos responsables de haber creado ése entramado se han ido a casa sin dar la menor explicación sobre su actuación.
Gracias a tan brillante operación el Club aporta a los compradores y su dinero y soporta por ley todo el riesgo de la operación y queda excluído de los amarres.
La socia promotora del Club aporta el proyecto, le ponen el dinero en las manos para pagar con holgura las obras y se adjudica en exclusiva centenares de amarres a coste cero para vender libremente a terceros.
El socio está en pie de guerra y no pierde la esperanza de que la administración actuante revise lo actuado.
No brindo
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