Os acompaño en el sentimiento (por el barco). Yo tengo un Tonic 23 y aunque en crucero no se arriesga tanto como en la regata, mi preocupación por su inevitable vejera (30 años) me ha hecho reforzarle ya una vez los anclajes de los cadenotes. Para este verano, que intentaré llegar a la isla de Elba, voy a reforzárselos aún más con tensores en el interior. Y por supuesto siempre llevo una cizalla, bien engrasada, y con un cabito para sujetármela a la muñeca pues en esos momentos los nervios te juegan malas pasadas. ¡Animo chicos!.