Ya ha pasado un año de nuestra vuelta del cruce. Repasando el material videográfico de aquella memorable travesía, me he topado con esta toma corta de toda la tripulación bañándose en mitad del Atlántico mientras el barco navega suave con el spi. La inquietante idea de saltar al agua todos a la vez estuvo motivada por la aparición de una manada de delfines que huyeron tan pronto como nos vieron caer con estrépito al agua por popa.
