La mayor parte de accidentes de carretera no los sufren los novatos, es decir, los que acaban de sacar el carnet; los sufren al cabo de un par de años, cuando ya han cogido soltura en la conducción y relajan todas las prevenciones que les han contado en la autoescuela. Piensan que está ya todo controlado, y son actividades que escapan al 100% al control humano, tanto por circunstancias del vehículo, de la vía, del resto de usuarios, como de los errores de percepción y de manejo del propio conductor.
En los trabajos peligrosos los cursos de prevención de riesgos se imparten de continúo a los trabajadores; volviendo a repetir las mismas cosas, en la mayoría de los casos. Antes de cada regata oceánica, todos los participantes tiene que realizar el curso de seguridad ISAF, seas Sir Robin, Desjoyeaux, o un primerizo.
La ley de Murphy, «Si algo puede salir mal, saldrá mal», es una realidad. Todas las precauciones que se puedan tomar, son pocas.
Yo, si me encuentro el temporal, le hago frente; pero salir a buscarlo, nunca.
