Por lo general los hombres de mar somos superticiosos pero tambien tradicionales en muchas cosas.
Hace muchos años me compre un velerito cuyo nombre era el apellido del anterior armador,,,un apellido muy comun por lo demás. Así que le cambie el nombre enseguida. Le organice una fiestuqui y le estampe la botella de cava en su proa

santo remedio !!!! felices y sin contratiempos muchos años. Y cuando lo vendi lo primero que hizo el siguiente fue cambiarle tambien el nombre, asi que queda bastante demostrado que de mala suerte na de na,,,al menos en mi caso