Yo añadiría otra virtud, la templanza de quienes por aquí cohabitan y en especial de Enrique. Cuando alguien en alguna ocasión se ha podido expresar fuera de lo políticamente correcto, nadie le ha entrado al trapo y se le ha permitido tal licencia como parte de su particular desahogo, muestra una vez más del respecto que aquí se respira y pelillos a la mar, el hilo ha seguido trascurriendo su rutina normal volviendo a centrarse en el duro metal.
Mi enhorabuena a Enrique y a todos los que aquí debatís mientras la mayoría disfrutamos de tanto talento.
