Diseñar un barco es cuestión de compromiso entre distintas opciones, y en este caso, los dos ministas eslovacos que idearon el cuaderno de cargas que desarrollo Sam Manuard, pensaron en equilibrar potencia, ligereza y habitabilidad. Y, por el éxito comercial que han tenido, se puede decir que Kristian Hajnsek y Andraz Mihelin acertaron.
48 metros cuadrados de vela; mástil carbono; 1,5 Tn. de desplazamiento, la mitad en la quilla; asimétrico de 78 m.; transportable.
Alarga un poco el programa de regata y navegación costera que tenía su hermano pequeño de 18 pies.
Y claro, todo eso hay que pagarlo: cerca de 70000€ sin velas.
Pero está siendo un éxito de ventas.
