Cita:
Originalmente publicado por markuay
Dejando claro que es considerado un maestro, a mi su escritura me resulta agobiante.
 
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En esto de la literatura, como en todo, para gustos los colores. Conrad es en algunos casos un autor denso y su prosa puede agobiar. Un libro de culto como El Corazón de las Tinieblas se hace difícil. Pero EL ESPEJO DEL MAR es otra cosa. Para mí (y ya sé que es cosa de gustos) es de lejos el mejor libro sobre el mar y los barcos que se haya escrito jamás. Y es que Conrad, antes de ser uno de los más reconocidos escritores en lengua inglesa, fue marino y navegó en la época dorada de la navegación a vela, a finales del XIX, en las rutas de los Cape-horniers, en un tiempo en el que la vela luchaba por no dejarse avasallar por el vapor. Se enroló por primera vez como marinero en busca de aventuras a los 17 años en 1857, sin saber una sola palabra de inglés (era polaco). A los 20 años pisó Inglaterra por primera vez y comenzó a navegar en barcos de cabotaje en Newcastle, dedicando su tiempo libre a leer a Shakespeare lo que le permitió dominar la lengua inglesa. Obtuvo entonces la nacionalidad inglesa, sacando el título de Piloto, navegando como oficial en varios mercantes por todos los mares del mundo hasta 1894, en que se dedicó a escribir. Fruto de su experiencia como marino nació EL ESPEJO DEL MAR
Cita:
Originalmente publicado por SuperLii
Coincido plenamente, un aburrido y lento relato, exquisitamente relatado con maestría. Me costó terminarlo...
Saludos, Lisandro.
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Me extraña que digas que es "un aburrido y lento relato" y que te costó terminarlo. Debes de confundirlo con otra obra del autor.
EL ESPEJO DEL MAR no es una novela, es un libro de ensayos y relatos sobre el mar y los barcos. Son en total 14 pequeños relatos (ensayos), que no tienen nada que ver unos con otros más allá de que el nexo de unión es el mar (y los barcos) y su relación con los hombres. Su lectura es fácil y amena, una obra completamente distinta a, por ejemplo, El Corazón de las Tinieblas.
Dice Conrad en el prólogo:
“He intentado aquí poner al descubierto, con la falta de reserva de una confesión de última hora, los términos de mi relación con el mar, que habiéndose iniciado misteriosamente, como cualquiera de las grandes pasiones que los dioses inescrutables envían a los mortales, se mantuvo irracional e invencible, sobreviviendo a la prueba de la desilusión, desafiando al desencanto que acecha diariamente a una vida agotadora; se mantuvo preñada de las delicias del amor y de la angustia del amor, afrontándolas con lúcido júbilo, sin amargura y sin quejas, desde el primer hasta el último momento (...) Este libro escrito con absoluta sinceridad no oculta nada... a no ser la mera presencia corpórea del escritor. En estas páginas hago una confesión completa, no de mis pecados, sino de mis emociones. Es el mejor homenaje que mi piedad puede rendir a los configuradores últimos de mi carácter, de mis convicciones, y en cierto sentido de mi destino: al mar imperecedero, a los barcos que ya no existen y a los hombres sencillos cuyo tiempo ya ha pasado.”
Tienes desde aventuras como "El Tremolino", en el que narra una de sus primeras experiencias como marinero a bordo de un bergantín dedicado al contrabando de armas para las guerras carlistas de España; historias sobre naufragios y barcos desaparecidos (Restrasados y desaparecidos), magníficas descripciones de lo que era navegar en las catedrales de vela (Telerañas e hilo), sobre los vientos (Soberanos del este y del oeste), los Cabos, el mando, la carga, los puertos, el fondeo, la llegada del vapor...
Para mí es un libro imprescindible para cualquier amante del mar y la navegación.
Una de grog