
Pues yo creo que el cofrade Aloes tiene toda la razón, Es una escalera de gato, extraplomada y con los peldaños en oblicuo, para más inri. Esa escalera es complicadísima de usar, más con los pies o el calzado humedo. No le veo utilidad por la dificultad casi insalvable para una persona que no esté realmente ágil y fornida, alguien que precisamente no la necesitaría.
Tal vez esos peldaños de mástil que van cerrados por el exterior, situados alternamente a cada lado de la roda, para subir por la mismísima proa, tuvieran más sentido. es una opinión, claro está.
