Si pues luego al mediodía cuando regresaron los machotes, yo me quedaba mirando las caras: el ruso, compungido, el catalán, tan fresco, si no ha sido nada... Me dice otro, bah, si este está acostumbrao, va por las crestas...Me hubiera gustado verlos! Desde luego la pesca no habría sido muy buena. Solo con volver vivo... Llevan barquitas de solo un palmo de francobordo más que la mía, aunque pesan bastante más. Pero aun así del bofetón y del remojón no se libraron.
