Saludos todo azimut, y copas generalizadas.

A Perri, doble ración por su valor en el camino a emprender. ¡Valiente!.
Algo que se hace en la compra de cualquier barco, es sacarlo fuera del agua y verle los
"bajos". Los gastos los paga el propietario si hay compra y en caso de que no, el
"candidato" a armador.
Después, y con toda tranquilidad, -y si es posible en tierra-, sigues con la faceta de valoración; la prueba del punzón, la recomiendan los franceses siempre en los barcos de madera, pero sustituyen este instrumento por una pequeña navaja. Sobre esta
"operación", siempre me ha producido la duda de sí es conveniente pedirle permiso al propietario o no, antes de ejecutarla.
Expón los gastos de mantenimiento (al doble si es posible, en tiempo y dinero), al propietario y ajusta un buen precio. Y aún así, prepárate.
Saludos, y ánimo.
Lo dicho copas, copas y más copas.


