Mis condolencias, JR, por esa jornada marinera perdida.
Pero míralo por el lado positivo, te has librao del cuñaóoooo.
Pues qué gente tan maja en tu pantalán. A mí barquita le hacen toda clase de perrerías y nadie suelta prenda. Cuando les daba por sacar el tapón y luego tenía que pegarme media hora achicando.
Se suben encima, la cubierta me la empuercan...
No seas tontico, diles que la avería es muy gorda y así te regalan uno nuevo.
