Yo, como muchos, he visitado otros clubs naúticos, bastantes, de los que no era socio, para pedir información sobre amarres en tránsito, ver barcos en venta, localizar suministros o cosas así. Antes que por el bar he pasado por secretaria, me he presentado y he pedido permiso. Siempre me han atendido bien, que yo recuerde. Dado lo accesible que son los barcos y dada la privacidad de estas entidades deportivas o sociales comprendo que se tenga controlado el interior de los clubes.
Y también comprendo que hay otras formas de hacer las cosas que también pueden funcionar.


