Este verano estando de transito en port IB de Pollença se me subió una señorita alemana muy guapa al barco para hacerse unas fotos. Cuando salí y me la encontré en la cubierta le dije amablemente que gracias por venir, que según la ley del mar lo que esta en mi barco es mio y la envite a entrar a la cabina al tiempo que hice el amago en broma de quitarme la ropa
Yo creo que aun esta corriendo despavorida dirección Alemania
