Me meto en la conversación, en un barco de crucero con los rizos bien planteados, con tres rizos y tormentín se puede ceñir hasta 55 y 60 nudos. Abates mucho y avanzas poco, pero subes las olas y no retrocedes. Si mantienes un ángulo con el viento muy cerrado y llevas las velas planas al máximo, no escoras demasiado.
Eso sí, es una paliza de campeonato, estás pensando si el aparejo y el propio barco resisten y la opción de poner popa al viento la piensas todo el tiempo. Solo te mantendrás contra el viento si realmente es la única opción, a mi me pasó con una depresión tropical que llegó a los 60 nudos (lo ví después en el registro de la Noaa), el rumbo de escape era la ceñida, si me ponía en popa me imaginaba al sector peligroso pasándome por encima..
Un saludo
