Una vez más queda patente que el peor peligro del mar es la proximidad de la costa.
Por lo que respecta al barco de prácticas, al pricncipio del vídeo parace evidente que lleva el motor avante para intentar ganar profundidad, pero también se percibe que llega la cadena del ancla colgando



En ésas circunstancias salir de ahí salir de ese atolladero pura casualidad.
Celebro el final feliz
