Otro dato importante para desmontar la leyenda negra, muy instaurada también en España:
Por ejemplo, Hernan Cortes, nacido en España, Extremadura ( extremeño al igual que Francisco Pizarro ) zarpa de Cuba para conquistar Mexico en el siglo XVI.
¿ Cuántos españoles zarpan para esa conquista y cuantos habitantes tenía el imperio azteca ( Mejico ) ?
Respuesta:
- Españoles 518 infantes, 16 jinetes y 13 arcabuceros.
- El Imperio azteca era la formación política más poderosa del continente que, según las estimaciones, estaba poblada por 15 millones de habitantes y controlado desde la ciudad-estado de Tenochtitlan.
Los conquistadores españoles lograron el apoyo de los nativos totonacas de la ciudad de Cempoala, que de este modo
se liberaban de la opresión azteca. Y tras imponerse militarmente a otro pueblo nativo, los tlaxcaltecas,
los españoles lograron incorporar a sus tropas a miles de guerreros de esta etnia.
En caso de conquistar, los poco más de 500 españoles, un imperio azteca de unos 15 millones de habitantes, sería un caso singular y sorprendente en la historia de la humanidad. Somos buenos guerreros , pero no tanto.
Es que ni el famoso Leónidas con sus 300 espartanos ( Grecia ) contra unos 100.000 persas en la batalla de las Termópilas. No existe una desigualdad tan evidente entre dos bandos. Y en caso de las Termópilas, los griegos perdieron la batalla aunque es históricamente reconocida su valentía.
CONCLUSIÓN: Que los españoles en América fueron un detonante para liberar a unos pueblos oprimidos por unos dirigentes salvajes, aztecas en este caso. Y que los españoles fueron apoyados por una gran parte de la población local.
LOS ESPAÑOLES NO MATARON A LAS TRIBUS AMERICANAS. Apoyaron a unos pueblos americanos a liberarse de otras tribus, TAMBIEN americanas. Fue un detonante que desequilibró la balanza.
Y ya está bien de acomplejarse y de aguantar "insultos" por parte de algunos americanos o mejicanos, cuando fueron sus propios "abuelos" los que...., junto a los españoles , terminaron con unos aztecas y clases altas dirigentes y sacerdotales que tenían dominada por la fuerza y el terror al resto de población y tribus vecinas.
He dicho.