Sea como fuere, no se puede juzgar a los hijos por los méritos o los pecados de sus padres.
La historia está allí para aprender de ella y en éste hilo hayla en abundancia.
Todas las historias (las de aquí y las de cada libro/blog/cuento/memoria) están sujetas a la opinión de quien la escribió, por eso es bueno tener diversidad de fuentes... Así podemos ver los aspectos en común y descartar los singulares, que seguramente son fruto de una interpretación parcial (o menos completa) de la realidad.
Ánimo a los historiadores de la taberna, en éste hilo se viene haciendo un buen trabajo
Saludos, Lisandro.