de todas formas también se puede intentar graduar el trapo para no tener que pantoquear sin atravesarnos. el problema también tiene que ver con la forma de las olas, porque si vienen demasiado verticales y rompiendo tenemos que abrir más rumbo para no pincharlas y no quedarnos parados y sin gobierno. con este tipo de olas, es casi imposible navegar de través, la única solución es correr delante y a buena velocidad para no encapillarlas - si tienes tierra a sota es evidente que no puedes hacerlo.
el problema se resume si no tienes millas para correr y en crucero- en perder el menor barlovento posible, intentando sufrir nosotros y el barco lo menos posible. incluso con un avance lento - casi poniéndonos a la capa- abatimos, pero siempre menos que sacando la baluma de un Génova embolsado.
por otra parte, cuando navegamos con el genova, aunque no tenemos la mayor con su correspondiente peligro de trasluchada, cuando se desventa la bolsa del genova y vuelve a portar, pega unos estrincones terribles que hacen sufrir mucho la jarcia.
por todo lo anterior, creo que es muy difícil dar una solución para todo tipo de condiciones - aunque el viento esté entre los cuarenta y cincuenta nudos.
