Creo que la mejor enseñanza que se le puede dar a un aspirante a navegante es abortar la salida prevista cuando las condiciones no son las adecuadas.
El verano pasado le cobraron a un compañero por hacer las prácticas de vela en un día que no hubo nada de viento en todo el día. Creo que se tendrían que haber postergado, porque, aunque hay maniobras a vela que puedes practicar sin viento, hay otras que pierden todo su sentido haciéndolas así, ya que no van a percibir las dificultades que conlleva hacerlas con viento.
Con un temporal pasa lo mismo, pero al contrario.
