Por supuesto que estoy de acuerdo, no se puede juzgar a un colectivo de grandes personas y mejores marinos, por un lamentable episodio, que ya estaba del todo olvidado. Además, el que no tenga nada en su vida que lamente haber cometido, que tire la primera piedra.
Ya sabemos que los barcos están manejados por personas, y los que se equivocan son estos últimos, desgraciadamente.

por El Cano y su tripulación.