Nunca ha sido mi intención polemizar sobre estos temas un tanto delicados que pueden herir sensibilidades en una taberna a donde tod@s entramos para pasar un buen rato e intercambiar conocimientos con sumo respeto al resto de los cofrades, pero esta vez no puedo evitarlo.
Antetodo decir que aquellos que pudiendo estar en otros destinos más cómodos y más seguros como pudieran ser la garita de una prisión, la aduana de un aeropuerto, o una oficina de denuncias eligen cumplir su servicio diario en la mar a bordo de una patrullera, merecen como mínimo todo el respeto de quienes salimos a disfrutar de nuestro

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En nuestros trabajos, todos cometemos errores. Y no hay que olvidar que quien no arriesga no equivoca. El nivel de efectividad y eficiencia de nivel 0 no existe por lo que no debería haber nada más que comentar al respecto. Ocurrió un accidente porque también ellos son humanos.
Aunque me fastidie que me paren y me hagan perder mi tiempo cuando salgo a divertirme, rompo una lanza en defensa de los "guardianes de la seguridad en la mar" al tiempo que también quisiera hacer una invitación al recuerdo y al reconocimiento de su labor a todos aquellos números de la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que durante su jornada laboral y en defensa de la seguridad de los usuarios de las carreteras del Estado has dejado sus vidas en el asfalto.
Viva la Guardia Civil.