Al final me las comí (eran unas de mis primeras capturas y me hacía ilusión).

No desprendían mal olor al abrirlas, haciéndolo 2h después de la captura.
Extraje los lomos, hice un sofrito de cebolla, ajo, perejil y cayena y añadí los lomos a trocitos. Estaba bastante bueno, y el sabor no me pareció particularmente fuerte, si acaso poco sabroso y con un toque a pollo. Pero vamos me las volvería a comer.
Lo malo es que son malas de limpiar. Mucha escama y espina y poco carnosas.
