Depende, como siempre, de las personas. En mi caso, policías municipales de un pueblo de Almería, no sólo subieron a bordo para salvar el barco, que habían faltado las amarras, sino que cortaron las dos escotas del génova para reforzar las mías y hacer o mismo con una lancha vecina, que también se iba a pique, en medio del temporal. Cuando me encontré con los policías, le di las gracias. Brinco por ellos, na vez más,
