Re: Opiniones sobre elMcGregor 26
Sr Eugenio Díaz:
En respuesta a su último escrito, le dejo el mío:
Me da una pereza horrible responder a semejante ladrillo, ya que valoro mucho mi tiempo como para perderlo en este tipo de discusiones pero, ante sus muchas acusaciones, no me deja más remedio que ejercitar mi derecho de réplica:
1.- En primer lugar he de indicar que, no se lo tome a mal, no me fio de sus intenciones y que temo que las razones que aquí aporte puedan ser utilizadas por usted en mi contra (como ya hizo en su momento cuando me indicó su intención de querellarse), así que este hecho limita mucho mi posiblidad de defensa.
2.- Comienza usted diciendo que respeta sobre todo los Derechos Fundamentales de las personas y me acusa a mí de no haber respetado los suyos. Pues bien, como de costumbre, tergiversa totalmente los hechos.
Si conoce la Carta de los Derechos Fundamentales de la U.E, le indicaré que artículos de la misma ha incumplido, obviamente presuntamente, con respecto a mi persona:
"Artículo 8. Protección de datos de carácter personal
Toda persona tiene derecho a la protección de los datos de carácter personal que la conciernan. Estos datos se tratarán de modo leal, para fines determinados y sobre la base del consentimiento de la persona afectada o en virtud de otro fundamento legítimo previsto por la ley. Toda persona tiene derecho a acceder a los datos recogidos que la conciernan y a su rectificación. El respeto de estas normas quedará sujeto al control de una autoridad independiente"
Ese artículo pudo no ser respetado cuando usted utilizó mis datos personales para realizar una llamada insultante y, posteriormente, para remitirme el burofax que he mencionado en un post anterior.
“Artículo 11. Libertad de expresión y de información
1.- Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.”
Usted pudo intentar coartar mi libertad de expresión, por manifestar mi opinión sobre el MG, al tratar de modificar mi opinión, a base de advertencias de querellas.
“Artículo 46. Presunción de inocencia y derechos de la defensa
1.- Todo acusado se presume inocente hasta que su culpabilidad haya sido legalmente declarada.”
Le agradecería que me dijera cuales son los supuestos Derechos Fundamentales que yo le he negado. Y no me indique el Derecho a la protección de la dignidad de la persona, por unos supuestos insultos, ya que ese no creo que sea el espíritu de dicho Derecho; otra cosa sería si hubieran sido verdaderas expresiones indignas, que no creo que sean payaso, chulo y soplapollas, aunque reconozco que tampoco son las expresiones más afortunadas.
3.- De nuevo le indico que no dice usted toda la verdad cuando publica sólo algunos de los post donde usted intervino en navegar.com. Hubo muchos otros y con contenido mucho menos edificante que los que ha puesto. Por desgracia, el Administrador de navegar.com, a la vista de sus advertencias, decidió borrar todas sus intervenciones y ahora no las puedo traer aquí.
4.- Con respecto al post que me asigna, publicado por una persona que firma como Iñigo el 16 de noviembre de 2002, le indico que no recuerdo haberlo escrito (lo cual no significa que no lo hiciera, sino que no lo recuerdo) y que, en el foro navegar.com, había, por lo menos, otra persona que firmaba igual. Lo que si creo recordar es que fue por esas fechas (verano de 2002) cuando yo me dirigí a usted pidiendo información sobre el barco, por lo que, me resulta extraño que, a la vez que le pedía información, por otro lado le criticara.
5.- Indica usted que no recuerda la fecha de la mañana, lo cual no me creo a la vista del orden con el que guarda usted sus asuntos, en que me realizó la llamada que yo he comentado y, varía notablemente, el contenido de la misma, con mi versión de los hechos. Pues bien, le recuerdo que, en el foro navegar.com, apareció un post escrito por un tal Iñigo (que nunca reconoceré haber sido yo por evidentes motivos de autoprotección), el día 20 de noviembre de 2003, con el siguiente contenido:
“Estimados usuarios de Navegar,com:
La historia que os voy a contar es cierta y se ha producido ésta mañana. Espero que los propietarios del foro no la borren, ya que nada de lo que digo es ni injurioso ni incierto y, además, tiene que ver con la náutica.
Hoy, sobre las once de la mañana, he recibido la siguiente llamada:
- Por favor, ¿hablo con Don Iñigo Sainz de Baranda?.
- Si, soy yo.
- Mi nombre es Eugenio Diaz, ¿podría decirme si usted pidió información sobre un MacGregor 26?
Pensé: coño, es el pesado de Dicodi, hace un año y pico me registré en su página y ahora me quiere vender un barco. Bueno, voy a dejarle hablar y luego le diré que no estoy interesado.
A todo esto, os cuento que hace año y medio, cuando decidí que quiría comprame un barco, me planteee diferentes opciones, entre las que cabían hasta el Macgregor (que sólo conocía de una prueba publicada en la revista Bitácora de hace dos o tres años que tenía en casa). Así, que me registré en su página web e incluso les mandé un mensaje solicitando información sobre el mismo, por si lo vendían de segunda mano (por desgracia hace unos meses formateé el disco duro y no guardo los correos). Obviamente, cuando tuve mas información sobre dicho...ejemmm... ¿barco?, lo descarté por completo y, al final, opté por comprar un Condor 20.
- Si, si, cuentme.
- Mire, ha hecho usted unas declaraciones injuriosas en el foro de Navegar.com y le permito que se retracte usten antes de presentar una demanda.
- Dije yo, perdone Sr. Eugenio pero no tengo nada de lo que retractarme, ya que lo único que dije es que el barco no me gustaba y que usted era un prepotente y un indeseable y mal educado por las declaraciones que hizo en el foro, Por cierto ¿Como es que tiene usted mi teléfono?.
- Pues tengo sus datos, dijo él, porque usted se registró en la página de Dicodi hace tiempo y dejó todos sus datos.
Por desgracia tenía razón, inocente de mi, no suelo mentir ni cuando me registro en alguna dirección de Internet.
- Es cierto, le dije, pero yo deje mi información para que me mandara información comercial, no para que la utilizara de ésta forma.
- Pues eso me demuestra que es usted un imbecil y un gilipollas, dijo el miserable de Eugenio, asi que, so tonto, o se retracta publicamente, o le mando mis abogados.
- Perdone Sr. Díaz, le dije yo, usted es muy libre de mandar a sus abogados o a quién quiera, pero no le consiento que me insulte.
- Pues es usted un idiota y un tonto, repitió, y ya tendrá noticias de mis abogados como no se retracte.
Ante semejante falta de respeto, no me quedó mas remedio que contestarle:
- aqui el único payaso, impresentable e idiota es usted, así "que le den por el culo", respondí. Adiós, y colgué.
Pues bién, mi decisión ante semejante despropósito es no sólo no retractarme sino reiterarme en lo dicho:
- No me gusta el Macgregor.
- Eugenio Díaz me ha demostrado ser un prepotente, un mafioso y un impresentable.
- Quiza os parezca una broma. Tal vez penseis que estoy de coña. Pues no es cierto. Dicha conversación se ha producido.
Por último, me pregunto; dejando a un lado las características de su supercaravananauticademierda, ¿Compraríais un barco a un personaje semejante?. ¿Dejaríais información personal a un tipo que luego es capaz de usarla de ésta manera?. ¿Pensais que es persona de fiar?.
Yo desde luego no. No me dedico a vender barcos, pero si fuera esa mi actividad, os aseguro que JAMAS vendería nada de un impresentable, prepotente y estúpido como éste.
Un saludo,
Iñigo”
Y, en mi opinión, este versión de los hechos me resulta más creíble que la suya. Por desgracia, no grabé dicha conversación, por lo que no tengo pruebas.
Por cierto, la razón por la que recuerdo la fecha y por la que he podido publicar este post no es porque yo guarde ninguna información al respecto, al contrario que usted, sino porque todavía aparece publicado en navegar.com.
6.- Siguiendo con la llamada, usted dice que, la razón de la misma, fue el post antes mencionado que, supuestamente fue publicado por mí el 16 de noviembre de 2002, cuando la llamada se produjo el 20 de noviembre de 2003, un año más tarde, con lo que considero que es una más de sus “falsas verdades”. Hombre, pretender que transcurrido un año del post, usted decide hacer esa llamada no es creíble.
7.- Me parece vergonzoso que me acuse de mala fe y, después diga que no va a aportar las pruebas de la misma. Eso es lanzar la piedra y esconder la mano. Si dispone de pruebas fehacientes de mi mala fe, es su obligación ponerlas aquí, después de sus acusaciones. Si le digo que usted me acusó en varias ocasiones de tener motivos comerciales para expresar mis opiniones negativas sobre la embarcación, a sabiendas de la falsedad de las mismas, ya que sabe perfectamente, y a sí lo he reconocido en múltiples ocasiones, que mis dedicaciones profesionales no tienen nada que ver con la venta de barcos. Y ya que considere mala fe el opinar que el MG es un barco pensado para la navegación en lagos ya me parece de coña. Yo no veo por ningún lado un desprecio a la navegación en lagos cuando navego habitualmente en un pantano. Además tampoco significa que no sirva para navegar en el mar, sino que está pensado para otras actividades, que no creo que sean excluyentes. Es más, si no me equivoco, la categoría de diseño C, para la que está homologada el barco, indica:
“Embarcaciones diseñadas para viajes en aguas costeras, grandes bahías y grandes estuarios, lagos y ríos ...”
Y, por mucho que se empeñe en lo contrario, se trata, tan sólo, de una opinión personal, tan respetable como la suya.
8.- Con respecto al Sr. Soleá, le recuerdo que el primero que inició los ataque fue el mismo y que, en ninguna ocasión le he faltado al respeto (al contrario que el que, entre otros epítetos, me ha llamado fascista). Por lo demás, tan sólo ha sido un pasatiempo inocente para sacarle de sus casillas (todo ello, como he indicado, en respuesta a su actuación inicial). Lo que si que reconozco en que tiene usted en el un gran amigo, por la forma de defenderle, de forma que puede resultar hasta su doble. Por cierto, acusarle de ser usted mismo no creo que piense que se trata de un insulto ¿verdad?
En cuanto a lo mucho que le debo, supongo que se refiere a su intervención en mi favor para que no se querellara contra mí. Pues bien, le garantizo que en este tiempo he estado muy tranquilo al respecto ya que, por mucho que se empeñe, jamás le he injuriado ni calumniado. Como le indiqué en su momento, su obligación, si considera que había cometido un delito, era denunciarlo y, si no lo hizo, fue porque dicha acusación no tenía base ninguna y se caía por su propio peso.
En resumen, creo que estos temas personales, en los que no nos vamos a poner de acuerdo nunca, no hacen sino aburrir al resto del personal. Así que, yo me comprometo a no faltarle el respeto en adelante, a cambio de que usted garantice que respetará nuestras opiniones sobre el barco, por mucho que le molesten, siempre que se encuentren fundamentadas. Sinceramente, y esto es un consejo con toda mi buena voluntad, creo que le hacen mucho más daño a las ventas el tipo de intervenciones en las que amenaza con querellas, que las opiniones negativas que sobre el barco pudiéramos tener. Le garantizo que, si sigue por el camino actual, ganará mucho al respecto.
Un cordial saludo también para usted,
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Iñigo

Cita:
Nos ladran Sancho, señal que cabalgamos
Anónimo
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Editado por iñigo en 03-12-2006 a las 14:57.
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