Una de las cosas que a mí me resultó más curioso e interesante cuando uno compra un barco de segunda mano es el carrusel de sentimientos que uno vive:
1.- Buah! En un par de días encuentro el barco perfecto.
2.- Sospecho que jamás encontraré ese barco.
3.- ¡¡Lo encontré!! ¡¡Es perfecto en todo!!.
4.- Mierda, no me vale. Jamás encontraré ese barco.
5.- Bueno, alguno hay...
6.- GOTO 1
Hasta que te sales del bucle en el punto 3.


Ánimo con la búsqueda. El barco perfecto llegará seguro.