Yo veo que los únicos perjudicados son los seguros y estos os apuesto a que a la larga no pierden nunca.
Los rescatadores están para eso y cobran por ello, incluso me atrevo a aventurar que sus rescates, no serán de mucha engundia, les sirven de entrenamiento y para combatir el aburrimiento. De joven hacia guardias en Cruz Roja y deseaba que pasara algo porque muchos días me aburría como una ostra. Si había que atender a una viejecita, era todo un acontecimiento. Lo paradójico es que cuando deje de hacer guardias, me encontré con los accidentes más graves y en ninguna de las ocasiones cobraba por ello. Me imagino que un profesional de salvamento, además de estar bien entrenado tiene un gran componente vocacional y le resultaría muy sospechoso escuchar que les molesta hacer su trabajo - salvo que su vocación sea que les paguemos el sueldo por jugar al Mus,
Los que yo conozco desde luego no son así, todo lo contrario, son tipos entregados que disfrutan de su trabajo.
