Se que no debería de hacer estos comentarios, pero ya la edad me permite no callarme cosas.
La experiencia de Rafael en Internet le dejó bastante afectado.
Esperaba que la pequeña aportación que solicitaba le permitiera cubrir gastos de servidores, dominios, ayuda de personal en técnicas que él no controla,etc.
Hasta entonces había estado sufragando de su bolsillo, equipos, antenas, y horas, horas y horas de trabajo.
Se llevó una gran desilusión al comprobar que la gente no escatimaba en halagos, pero a la hora de un pequeño desembolso era otra cosa. Conociéndole estaba claro que no era animo de lucro sino simplemente dejar de poner de su pecunio.

