Queridos cofrades.
Sinceramente, estoy emocionado con vuestros buenos deseos. E insisto, no es peloteo ni jabón gratuito, pero ha sido gracias a la TABERNA.
Gracias, gracias de verdad.
Un brindis, o dos, a vuestra salud.
PD. A los armadores del barco en el que regateo no les ha hecho ni pizca de gracia la noticia... temen perder otro tripulante...
