Es una excursión maravillosa, nosotros la hicimos en una motora antigüita de unos 15 metros de eslora, saliendo de Baiona, parando en Viana do Castelo, Oporto y luego unos tres días para subir hasta la frontera española, parando a comer, beber, bañarnos, etc. donde más nos apetecía, lo recuerdo como un viaje mágico, hay zonas donde el Duero se encañona que parece increible que estés remontando en barco por ese riito tan estrecho, pero vamos que se pasa sin problemas. Llegados a la frontera con España se acaba la excursión dado que nosotros no hemos hecho la draga del río. Conozco gente que la hace cada año como una peregrinación religiosa a comer y beber bien.

A disfrutarla!!!




