El artículo del Diario de Ibiza, resumido en el corte de texto que destacas, me parece bastante demagógico. En los muelles frente al casco viejo han amarrado toda la vida los ferris de la Trasmediterránea (Iscomar, Acciona, etc.), ahora trasladados al nuevo muelle de Botafoch. Estos muelles nunca han sido de la 'ciudadanía' y hace bastantes décadas que los barcos de los ibicencos no amarran aquí.
Quejarse de que las grandes esloras ocupen estos amarres prominentes es como quejarse que las tiendas de Zara y Mango ocupen los mejores locales en nuestras avenidas. ¡Esto es lo que hay!, nos guste o no. Las grandes esloras son las únicas que pueden hoy afrontar este tipo de inversiones y el tema no lo arreglamos ni tu ni yo.
Quejarse a estas alturas del rumbo que ha tomado el turismo ibicenco me parece otra futilidad. Por decirlo de una manera suave; su queja llega 50 años tarde y no olvidemos fueron los propios ibicencos quienes alentaron (y siguen alentando) este rumbo, que les ha reportado muchos beneficios económicos y miles de puestos de trabajo.
En estos temas la nostalgia es un error. Los tiempos modernos son como son y hay que adaptarse y convivir con ellos.
salut!
PD: Hace meses que escribí mi opinión sobre el tema de la
reconversión del puerto de Ibiza en este artículo y más recientemente en
este otro.