Cita:
Originalmente publicado por enric rosello
El artículo del Diario de Ibiza, resumido en el corte de texto que destacas, me parece bastante demagógico. En los muelles frente al casco viejo han amarrado toda la vida los ferris de la Trasmediterránea (Iscomar, Acciona, etc.), ahora trasladados al nuevo muelle de Botafoch. Estos muelles nunca han sido de la 'ciudadanía' y hace bastantes décadas que los barcos de los ibicencos no amarran aquí.
Quejarse de que las grandes esloras ocupen estos amarres prominentes es como quejarse que las tiendas de Zara y Mango ocupen los mejores locales en nuestras avenidas. ¡Esto es lo que hay!, nos guste o no. Las grandes esloras son las únicas que pueden hoy afrontar este tipo de inversiones y el tema no lo arreglamos ni tu ni yo.
Quejarse a estas alturas del rumbo que ha tomado el turismo ibicenco me parece otra futilidad. Por decirlo de una manera suave; su queja llega 50 años tarde y no olvidemos fueron los propios ibicencos quienes alentaron (y siguen alentando) este rumbo, que les ha reportado muchos beneficios económicos y miles de puestos de trabajo.
En estos temas la nostalgia es un error. Los tiempos modernos son como son y hay que adaptarse y convivir con ellos.
salut!
PD: Hace meses que escribí mi opinión sobre el tema de la reconversión del puerto de Ibiza en este artículo y más recientemente en este otro.
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El autor del artículo se queja de que roban el puerto a los ciudadanos de Ibiza, en general, no habla del caso particular de los dueños de pequeñas embarcaciones.
"Lo que hay" no significa que no pueda cambiarse. Las leyes están para eso. A mucha gente nos parece mal que las grandes marcas comerciales desplacen a los pequeños comercios tradicionales, y muchas ciudades legislan en contra de eso.
Está claro que "esas grandes inversiones" solo la pueden afrontar las grandes esloras, lo que está en discusión es si esas inversiones son imprescindibles, o siquiera convenientes.
Sí es cierto que la queja llega 50 años tarde, pero eso tampoco puede ser una excusa para dar barra libre a los "inversores", que lo de crear puestos de trabajo les importa un pimiento, lo único que buscan es el máximo beneficio en el menor tiempo posible, sin importar lo que arrasan en el camino.